Hoy tuvimos el honor de acompañar a los ejidatarios en la conmemoración del 82 aniversario de la inundación que marcó profundamente la historia de Tuxtepec en 1944.Recordar nuestra historia es también reconocer a quienes, con esfuerzo y determinación, fueron protagonistas de la transformación de esta tierra.
A quienes fundaron, trabajaron y vieron crecer a Tuxtepec con el paso de los años, dejando en cada generación parte de la memoria que hoy nos permite comprender quiénes somos.
La inundación de 1944 representa uno de los episodios más dolorosos en la historia de nuestra ciudad.
Una tragedia que puso a prueba a las familias tuxtepecanas y que, sin embargo, también dejó una profunda lección de solidaridad, fortaleza y esperanza.
En esta memoria histórica es imprescindible reconocer la entrega y el apoyo de Francisco Rodríguez Pacheco, recordado como uno de los principales benefactores de Tuxtepec durante aquellos difíciles momentos, cuya contribución fue parte importante del esfuerzo por salir adelante.
Tuxtepec guarda innumerables historias entre sus calles, sus familias y sus generaciones. Pero hay acontecimientos que trascienden el tiempo y permanecen en la memoria colectiva.
La inundación de 1944 es uno de ellos.Porque un pueblo que conoce y reconoce su historia entiende mejor su presente y construye con mayor conciencia su futuro.
Hoy recordamos a quienes vivieron aquella tragedia, honramos su memoria y reconocemos la fortaleza de un Tuxtepec que, aun después de haberlo perdido todo, supo levantarse y volver a construir su historia.Tuxtepec no olvida. Tuxtepec recuerda, honra y sigue adelante.